viernes, 25 de noviembre de 2005

Placeres

El roce de unas sábanas recién puestas sobre la piel, un bombón que se deshace en la boca, el nudo en la garganta que te provoca esa película, un sms inesperado suyo diciéndote “eso”, una bañera caliente y llena de espuma, escuchar un poema en susurros, verte radiante en el espejo por la mañana, una carta manuscrita en tu buzón, el crujido de la nieve bajo los pies, ponerte la ropa caliente del radiador, una sonrisa verdadera, un abrazo eterno, un beso robado,…

…pequeños placeres que la vida nos regala. Porque si el sol no sale, siempre nos queda inventarnos uno propio.


(Para estas tardes nocturnas recomendamos releer un buen libro al calor de tu casa con una buena taza de café, té o chocolate. Si se admiten sugerencias: “Seda” de Alessandro Baricco)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo de un abrazo eterno es lo mas adecuado, los besos robados son excitantes pero efimeros.